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Cuánto cuesta la teleasistencia en 2026: precios reales y qué incluyen — VitalKeep
Comparamos sin rodeos lo que cuesta cada tipo de teleasistencia en 2026: el botón tradicional, los sistemas con cámaras y la monitorización pasiva. Con lo que incluye — y lo que no — cada opción.

Si estás buscando teleasistencia para tu padre o tu madre, seguramente ya te has dado cuenta de algo: encontrar el precio real cuesta más que encontrar el producto. Cuotas que no incluyen el equipo, altas que aparecen al final del proceso, permanencias escondidas en la letra pequeña. En este artículo te contamos lo que cuesta de verdad cada modelo en 2026, con cifras concretas, para que puedas comparar con calma.
Los tres modelos que vas a encontrar
1. Teleasistencia tradicional: el botón de toda la vida
Es el modelo clásico: un colgante o una pulsera con un botón, conectado a una central de atención 24/7. La persona pulsa, alguien responde desde la central y, si hace falta, avisa a la familia o a emergencias.
Precio orientativo en 2026: entre 20 y 30 € al mes. En muchos municipios existe una versión pública subvencionada, con requisitos de acceso y, a menudo, lista de espera. En la privada es habitual pagar además un alta inicial (entre 30 y 60 €) y, en algunos casos, el alquiler mensual del terminal.
¿Qué incluye? La central de atención y poco más. ¿Qué no incluye? Lo más importante: que funcione cuando tu madre no puede pulsar. Todo el sistema depende de un gesto voluntario. Si hay una caída con pérdida de conciencia, o simplemente le da apuro molestar, no hay aviso. Te lo contamos con datos en por qué los mayores no pulsan el botón SOS.
2. Servicios con cámaras: más información, menos intimidad
El segundo modelo instala cámaras con inteligencia artificial que detectan caídas e inactividad. Sobre el papel resuelven el problema del botón: no hace falta pulsar nada.
Precio orientativo en 2026: entre 15 y 40 € al mes, más el hardware, que suele costar entre 60 y 200 € por cámara. Para cubrir salón, cocina y dormitorio, el coste inicial sube rápido.
Pero el coste real no está en el precio: está en la intimidad. Una cámara en el dormitorio convierte su casa en un lugar observado. Muchas personas mayores las rechazan, las tapan con un paño o directamente las desenchufan. Y una cámara desenchufada cuesta dinero y no cuida a nadie.
3. Monitorización pasiva sin cámaras: el modelo de VitalKeep
El tercer modelo funciona sin cámaras y sin que la persona tenga que hacer nada. Una pulsera ligera con detección de caídas y botón SOS, más enchufes inteligentes que perciben presencia y actividad por habitación, de forma totalmente pasiva. La app avisa a la familia — varios cuidadores — solo cuando hay algo que mirar.
Precio de VitalKeep en 2026, sin sorpresas:
- Pulsera: 30 €.
- Enchufe inteligente: 60 € por unidad (recomendamos 2 o 3).
- Kit típico: unos 150 € (1 pulsera + 2 enchufes), en un único pago.
- Suscripción: 25 € al mes, con 30 días gratis y sin permanencia.
No hay alta, ni instalación, ni técnico: el kit llega preconfigurado y cualquier hijo o nieto lo deja funcionando en 15-20 minutos.
Tabla comparativa: qué pagas y qué recibes
| Modelo | Coste inicial | Cuota mensual | ¿Requiere pulsar? | Privacidad | Permanencia |
|---|---|---|---|---|---|
| Teleasistencia tradicional | 30-60 € de alta | 20-30 € | Sí, siempre | Alta | Frecuente |
| Servicios con cámaras | 60-200 € por cámara | 15-40 € | No | Baja: hay imagen dentro de casa | Según proveedor |
| VitalKeep (pasivo, sin cámaras) | 150 € el kit típico | 25 € | No | Alta: ni cámaras ni micrófonos | Sin permanencia |
Los costes que no aparecen en el folleto
Antes de comparar cuotas, suma el año completo. Estos son los extras que más se olvidan:
- Alta o matrícula: un pago único que muchos servicios solo mencionan al firmar.
- Alquiler del terminal: si el equipo no es tuyo, lo pagas cada mes y lo devuelves al darte de baja.
- Permanencia: penalizaciones por cancelar antes de 12 o 24 meses.
- Coste por intervención: algunos servicios cobran aparte cada desplazamiento o gestión.
- Reposición: baterías, colgantes perdidos, sensores que hay que renovar.
Una fórmula sencilla: multiplica la cuota por 12, suma el equipo y los extras, y compara esa cifra anual. Ahí es donde las diferencias se ven de verdad.
Un apunte sobre las ayudas públicas: la Ley de Dependencia y muchos ayuntamientos subvencionan parte de la teleasistencia tradicional. Si tu familiar tiene grado de dependencia reconocido, pregunta en servicios sociales antes de contratar nada. A veces la opción pública y una capa pasiva privada se complementan muy bien: la central atiende las emergencias declaradas y los sensores cubren todo lo que nadie llega a declarar. Y el total anual sigue siendo razonable.
Cinco preguntas que hacer antes de contratar
- ¿Qué pasa exactamente si mi madre se cae y no puede pulsar el botón?
- ¿Cuánto pagaré el primer año, con equipo, alta y extras incluidos?
- ¿Hay permanencia? ¿Qué cuesta darse de baja?
- ¿Quién recibe los avisos y en cuánto tiempo?
- ¿Qué datos se recogen y quién puede verlos?
Si el proveedor responde con claridad a las cinco, vas por buen camino. Si esquiva alguna, sigue buscando.
Entonces, ¿qué opción compensa?
Depende de cada casa. Si tu familiar está muy acompañado y solo quieres un refuerzo puntual, la teleasistencia tradicional puede bastar, sobre todo si tu municipio la subvenciona. Si vive solo y quieres saber que está bien sin invadir su hogar ni depender de que pulse un botón, la monitorización pasiva suele ser el mejor equilibrio: precio cerrado, sin cámaras y sin permanencia.
Puedes ver el detalle completo de lo que incluye VitalKeep en nuestra página de precios, o montar tu kit en dos minutos desde comprar. Los primeros 30 días son gratis: tiempo de sobra para comprobar, con datos reales, si os aporta la tranquilidad que buscáis.
Contenido elaborado con ayuda de inteligencia artificial y revisado por el equipo de VitalKeep.